Madonna

 Madonna y Cordero. Composición Mariana

90 x 90 x 9 cm.
Instalación.
Metal dorado, madera, nueve líneas rojas, dieciocho leds,
nueve líneas azules, costilla de cordero y vela para navegar.
2022.

Galería Nouveau: Espacio de creadores.
Pachuca Hidalgo, México. El color rojo y color azul son símbolos de lo divino y lo terrenal en las iconografías del arte mariano, siendo el manto azul el que cubre al manto rojo cuando en el vientre de María se esta gestando lo divino, lo sutil dentro de la fisicalidad terrenal. De igual forma esta el fresco de “La escuela de Atenas” de Rafael donde esta representado Platón apuntando al cielo cubierto con un manto rojo y Aristóteles apuntando al suelo con un manto azul, uno defendiendo lo eterno y otro enfocado en el reino terrenal. La idea de dualidad innata en el ser humano puede ser observada en las emociones que son el resultado de el deseo de lo sutil para ser materializado en lo terrenal, las emociones como en la fábula de “Daniel en el foso de los leones” de Rubens son unas bestias que sin control no tienen ninguna forma de virtud. La humanidad siempre es violentada por su propio desbalance entre lo divino y lo terrenal. Así en La Divina Comedia son nueve círculos arriba y nueve círculos abajo, solo cuando la figura del león devora al cordero se impone un círculo sobre el otro, quizá si evitamos guerras podríamos navegar por el universo con estos dos seres vivos en el cuerpo humano y dejar los simbolismos para reconocer a la humanidad como una sola mente que puede convivir en paz.